Entrega tus cargas a Cristo y verdaderamente descansa en Él

Jesús vino a perdonar, a liberar los corazones, a enseñarnos mansedumbre y a darnos paz. También vino para aliviarnos de la ansiedad y el malestar, y nos dejó Su Palabra sobre qué hacer cuando surgen situaciones difíciles. “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”. (Mateo 11:28)

Dios creó las emociones para que pudiéramos controlarlas, no al revés, para que ellas nos controlen a nosotros y perdamos de vista lo que el Padre quiere para nuestra vida. Hay situaciones que, aunque estemos en Cristo, pueden volverse difíciles y hacer que perdamos la paz en determinados momentos. Esto es exactamente lo que necesita el enemigo para atacar nuestra mente. Es entonces cuando debemos fortalecer nuestra fe en las enseñanzas dejadas por nuestro Señor, vivir Su Palabra y ponerlas en acción en nuestras vidas, incluso en medio de crisis financieras, de salud, familiares o de lo que sea que estés afrontando hoy. 

Dios te dice que te dará una paz que sobrepasa todo entendimiento. Puedes dar testimonio de que Jesús te ayuda a superar las tormentas sin desesperarse ni perder la fe. Al confiar en Él, te haces más fuerte y victorioso. Incluso cuando te enfrentas a fuertes vientos, Dios y Su Palabra te hacen resistente, y tu fe te ayuda a manifestar tus oraciones.