Todo lo que hagas y digas es una siembra

Familia debemos tener cuidado con todo lo que decimos y hacemos porque de una forma u otra eso es una siembra y todo tiene tiempo de cosecha. La siembra no es solo dar dinero a la obra de Dios, es todo lo que hacemos con nuestra vida, lo que le hacemos a los nuestros y al prójimo. Cuando tu perdonas estás sembrando, porque en algún momento vas a necesitar ser perdonados, recuerda que no somos perfectos y podemos fallar. Dios nos deja una gran enseñanza en Marcos 5:35 Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestar más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente. Muchas veces estamos viviendo fuertes situaciones en nuestra vida y el enemigo puede tratar de ponernos cosas en la mente y eso hacernos decir y hablar cosas que no van acorde con la Palabra. En ese pasaje bíblico llega un emisario a decirle al principal de la sinagoga que su hija había muerto, y esto es símbolo de que alguien en algún momento puede llegar a nuestra vida para darnos malas noticias y hacernos sentir que algo por lo que hemos trabajado duro, que ha sido un sueño o un anhelo, tal vez no está en su mejor momento y justo llega un enviado del infierno para decirnos cosas negativas o darnos un mal informe conforme a su cosmovisión no a la nuestra. O un mal diagnóstico en el área de salud, o tal vez una situación conyugal que parece no tener salida. Es ahí cuando debemos actuar como el Señor Jesús hizo y dijo en pocas palabras: “cállate “al mensajero de malas noticias  y al  decirle al principal, no temas, cree solamente. Justo en ese momento donde llega el mal reporte, hay que mandar a callarlo y comenzar a declarar lo que dice la Palabra de Dios, y pararnos firme en las promesas de Dios aunque veamos las cosas no tan buenas. Recordemos que todo lo que decimos son semillas que producen vida o muerte, porque la Palabra de Dios nos dice que el poder de la vida y la muerte están en nuestra lengua y el que la ama comerá de sus frutos. Entonces te pregunto: ¿Qué deseas comer, frutos de vida o de muerte? Es por esto que debemos evitar sembrar cosas que no deseamos cosechar. Y tampoco prestarle nuestros oídos a los emisarios del diablo, en ese momento con nuestra boca podemos revertir lo que el infierno está tratando de colocar en nuestro corazón y mente, declarando con absoluta de lo que Dios dice en su Palabra y en sus promesas para nosotros. Sé que si siembras vida no te preocuparás de tu cosecha; por eso evita declarar y hacer lo opuesto a la vida para que aun a pesar de ver los huesos secos, hables con fe y todo comience a cambiar a tu alrededor y tome vida y lo veas florecer. Dios les bendiga.

Mensaje extraído de la prédica: Diferentes vientos